Cuidamos para mantener o mejorar su autonomía, para que consiga la mejor calidad de vida posible.
El cuidado es una herramienta de rehabilitación.
La regla de oro: hacer por ellos sólo aquello que ellos no pueden hacer por sí mismos.
A veces sólo necesitarán que les animemos a hacerlo, otras que les mostremos cómo se hace y en ocasiones y por último, que lo hagamos por ellos.Ése el el orden.
Otra caracerística del cuidado domiciliario es la posible sensación de aislamiento e indefensión del cuidador. El cuidador debe buscar apoyos para él y para la terea que realiza.
Es imprescindible contar con un equipo de salud interdisciplinario (conocer adónde recurrir: médico, enfermería, servicio de emergencias, sanatorio...), con los servicios sociales de base, con todos los apoyos posibles.
La tarea del cuidador no debe circunsicribirse a la familia, encerrada en la casa, es una cuestión social.
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